Drones en el Parking.


Noche idónea para el vuelo FPV en algún parking de alguna parte.  “Temperatura perfecta.  No hace falta estufa.”

-Eso es lo que argumentaban @herny-fpv, @fastuncrack, @koreanfpv y @jonfpv_buchannon, que se juntan para echar unas baterías.  No es competición.  Es pachangueo, puro entrenamiento.

Existe un parking en la Comunidad de Madrid, bueno, ya serán dos o tres,  que una vez vacío de coches por la noche,  queda a merced de los pilotos de drone.  ¡Pero no hacen nada malo!. Pacientemente esperan a que se vayan todos los coches y la pachanga se empieza a preparar.  Como diría Torroja, puerta aquí y puerta allá, luz aquí y luz allá…

El caso es que lo de meterse con la cámara y gafas dentro del drone es algo que abstrae.  Con las gafas puestas, la vista se reduce al tamaño del drone, así que, como que te vuelves más pequeño y la percepción del espacio es mayor.  El tema es que vas muy rápido en ese espacio.

Yo sólo veo cemento.  Y más cemento.  No hay nada blando. Extintores. Barras de metal.  Pivotes.  Columnas.  No es lo mismo un circuito en espacio abierto.  De acuerdo, hay ramas, troncos, árboles, rocas o suelo duro…pero no es igual.

El ritual está súper estudiado; saco la silla, bebida…unas puertas luminosas DIY espectaculares y a volar.  Son las 20:00h.  No hay ya ningún coche y han salido casi todos.  A las 20:15h. preparados y sus drones avisando con sus ruidos.

Zumbido.  Zumbidos.  Estelas de luz.

Eso es lo que se ve desde tierra.  Nada más.

Y es que desde fuera el prisma es otro.

Si alguna vez probases unas gafas y un mando, y controlases verdaderamente el drone, entenderías por qué mola tanto. Y es que el mundo por ese momento, se para.  Es muy adictivo si te gusta el tema de volar o los videojuegos. Engancha.  Como me enganchó el Wipeout de Psygnosis de 1995.  Carreras de pequeñas aeronaves por circuitos de velocidad.  Muy loco.

Hoy en el año 2018, la idea del WipeOut toma forma. Realidad virtual en estado puro.  Pero encima es real, por lo que va más allá de cualquier videojuego.  El drone es tu nave…tu propia nave.

Cuando se vuela en parking, hace falta tener muchísimo dedo para controlar el aparato y ser muy preciso, el más mínimo margen de error, puede tener consecuencias fatales…

Sólo los que se enfrentan a este tipo de vuelos, están preparados para cualquier circuito, puesto que este tipo es el que menos margen de maniobra deja. Y el error es bastante probable que cueste dinero.  Es un poco como cuando @hamillhimself se enfrentaba a la estrella de la muerte soltando un par de protonazos al núcleo.  Unos cuantos cazas, paredes estrechas, altas velocidades…como te roces, te estampas.

La máquina,  forma parte de nosotros y es una extensión más del cuerpo.  No te permite ni un despiste, por lo que pensar en algo distinto que no sea volar, no da lugar.  Es terapéutico.

Película: Ready Player One.  El libro mola más. Pero en cualquier caso hay una escena en la película que relata a la perfección la sensación de ponerse unas gafas de Realidad Virtual y sumergirse en una realidad paralela.  Es exactamente lo que hacen @herny-fpv, @fastuncrack, @koreanfpv, @jonfpv_buchannon;  abandonan la noción por un momento de dónde están realmente, y se transportan en otro momento y lugar instantáneamente, como miembros activos.  Es la abstracción legal más absoluta.